La poesía es casi la explicación de lo inexplicable.
[elt]
SI EL TIEMPO ES LA SANGRE DE LOS VIVOS, LA ETERNIDAD ES LA SANGRE DE LOS MUERTOS. MARGUERITE YOURCENAR
La poesía es casi la explicación de lo inexplicable.
[elt]
Cual bestia lenta de corazones intercambiables
Mi distante vibración de almas
Apenas colorea su canción rural de amores,
Y se acaba.
Me parece que he caído interminablemente
Como la moneda que sostuvo Dios en sus manos.
Al cementerio da esta congoja bíblica
De desengaños sucesivos
Como una herencia prestada
De tal suerte que al humanicida
Le comunica su arrogante tristeza
De azules menos rojos que violetas.
Por lo que perdonando a la fe que suscribo
Y a la suerte de los bordes desgastados
La madera global se incendia y cruje
Y el púgil de blasones cansados
Es coronado son espinas dorsales
Del superyo profundo
Que sólo sabe quejarse.
Grandes cosas que creíamos imperecederas, se pueden perder, estamos a tiempo para cambiar las cosas, aceptemos que aquí está el futuro y no renunciemos jamás a la esperanza.
Los ángeles [se dice] no saben muchas veces si andan entre vivos o muertos. La corriente eterna pasa entre los dos reinos, arrastra todas las edades consigo y su rumor las cubre...
Otro camina.elt.
Otro camina dibujando estrellas.
La sangre que da como limosna el corazón
es profunda, muda y redonda,
Al fin y al cabo moneda de poco valor
para los ojos que no te miran.
Otro mide la imposible aurora.
El día empieza donde el polvo late
de música o de sagrada fatiga,
de plenitud o inexistencia...
hasta cercenar el tiempo que no sueña.
Otro te ama en crepitaciones de agua.
Es duro seguir terco en la lucha
donde no hay perdón ni misericordia.
Mi reflejo en el mundo
es imperfecto y relativo
para los sueños que me matan
cada noche, cada aurora;
pues sin fortuna,
soy yo y los otros que caminan
y miden,
y te aman.
Desgraciadamente yo sigo siendo yo, siempre:
para entregar la sangre o el alma.
Afortunadamente el día se acaba
y sigo siendo otro y el mismo
que anda por la Tierra.
Otro camina quitando estrellas,
el día te señala
mis manos te desnudan.
Tu sangre también es imperfecta.
Mi día ha sido bastante agitado y triste. Desde hace dos o tres días siento un cansancio sobrenatural. Y este cansancio me pone el cuerpo donde quiera: He encontrado hoy mi pierna solitaria en el jardín, mi espalda en la cocina y mi cabeza sobre la televisión aguardando a que empezara una película francesa; este desmembramiento insólito es algo inútil... nunca triste, nuca extraño. Extraño, sería encontrarme completo y con ánimos de todo, multiplicado lejos del espejo.
El cansancio también hace que despierte todo aquello que el olvido puso a dormir y me tropiezo al despertar con esta vida nueva recién desenvuelta, con esta promesa incumplida de eternidad, con la amistad fechada por el carbono 14 antes de la muerte y con el amor que no pude realizar . Presiento y siento, nuevamente y otra vez... el vacío de estar conmigo a los mil años de edad. Es fácil encontrarse desmembrada a la vida en el olvido y en la memoria pues también está cansada, profundamente cansada de regresar.
Sueña el amor.*
El amor anochece cierto de ser eterno,
que conoce el pulso de lo inmarcesible
y sueña un dulce sueño de panteras.
Silencio! que cese la acrobacia,
que se acabe el afán de los días.
Mañana al despuntar crestas y azules sordos...
la tierra de los espíritus
lo mirará caer con el alma envejecida.
Ay amor! no te reconozco de entre tus ruinas.
Pero tu desnudez amanecerá de nuevo hembra,
plena, aromada sobre mi primavera
que galopa con pasos de reina.
Solamente te tengo a ti en este instante
que presagia el beso tras los relojes...
que se han detenido para ver tu cuerpo
y es, por tanto, el día más largo
y eres la prueba definitiva
para los incrédulos
de que algo de Dios
languidece felizmente en lo humano.
Hoy te quiero, ahora te amo...
mañana seguramente estaré muerto,
la muerte es perseverancia
y mañana soñare un dulce sueño de sirenas.
ELT